Por Sonia Yáñez
-¿Cuántos años cumples? -le preguntó Fátima, de 8 años, a mi hijo.
-Voy a cumplir 9.
-¿Qué te parece si mi mamá y yo te invitamos un helado?
Ellos habían concluido una actividad cultural cerca de la Alameda, así que mi amiga y yo decidimos caminar hacia la calle de Dolores para buscar una heladería cerca del Barrio Chino.
-Demian, tenemos que buscar un lugar donde podamos pagar con tarjeta -le encargó Fátima, entusiasmada.
Él se quedó pensativo y respondió: “Vamos a McDonald’s. Ahí venden heladitos baratos y reciben la tarjeta de tu mamá”.
La expresión en el rostro de Fátima cambió. Su sonrisa desapareció para dar paso a un gesto serio y respondió, sin titubear, que no podíamos ir ahí. “¿Por qué?”, preguntó Demian.
-Porque McDonald’s está apoyando a Israel y nosotros estamos a favor de los palestinos.
-Pero está cerca, es barato. Solo vamos a comer uno pequeñito -argumentó Demian.
-No podemos -Fátima, firme.
La niña supo que, bajo esas circunstancias, no podría cumplir la promesa a su amigo y consultó, con su mamá, la posibilidad de hacer un cambio de planes.
-Demian, ¿qué te parece si mejor cambio el helado por una rebanada de pizza? -le sugirió Fátima.
Él aceptó sin volver a tocar el tema de McDonald’s, aunque con la espinita de saber más acerca del conflicto entre israelíes y palestinos, que indagó más tarde en una conversación con nosotros.
En la actualidad, los niños, las niñas y los adolescentes pueden expresar de manera directa, entre sus amigos y con sentido crítico, todas las inquietudes que surgen de la vida cotidiana, la escuela, los juegos y los juguetes, y de los diferentes acontecimientos de su país y del mundo: migración, guerras, medio ambiente y seguridad.
Esta es la manera en que las infancias intentan alzar su voz en una sociedad adultocentrista que ofrece pocos espacios de expresión. Uno de ellos es la Consulta Infantil y Juvenil que realiza el Instituto Nacional Electoral cada tres años. En 2024 participaron 10 millones 703 mil 505 niñas, niños y adolescentes de diferentes estados de la República Mexicana. En esta edición las infancias manifestaron sus opiniones acerca de la seguridad, el cuidado del agua, el respeto entre compañeros, las drogas y la navegación segura en internet.
Estos son algunos temas que muestran una nueva forma de pensar de las infancias, donde analizan y construyen un criterio propio sobre lo que sucede a su alrededor. Una pequeña, pero poderosa, nueva izquierda que reflexionará y cuestionará los contenidos que reciben de la tele, el cine, la radio y el internet.
En estos contextos sociales, el respeto por las opiniones y las emociones de nuestras infancias son temas que los padres, con un rango de edad entre 30 y 40 años, estamos priorizando en la crianza de los menores.
Se está gestando una nueva izquierda, compuesta por niñas, niños y adolescentes que buscarán la forma de hacerse escuchar, de abrirse paso ante el adultocentrismo y proponer nuevos espacios para la reflexión y la acción. Esto puede realizarse a través del juego, la cultura y la educación, sin descuidar la salud emocional ni el acompañamiento de sus amigos y familia.