Texto y fotografías Jorge Yeicatl
El 11 de junio quedará registrado como el inicio de la tercera Copa del Mundo organizada en México. Aunque el torneo será compartido con Canadá y Estados Unidos, el país volverá a colocarse en el centro de la atención internacional.
Mientras miles de aficionados celebraban en el Ángel de la Independencia el arranque del Mundial, otros sectores de la sociedad permanecían lejos de los festejos. Colectivos de madres buscadoras, integrantes de la CNTE, estudiantes del IPN y la UNAM, normalistas y familiares de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa continuaban con sus propias exigencias: justicia, verdad y atención a demandas que siguen sin resolverse.
La imagen que México proyecta al exterior suele apoyarse en símbolos culturales ampliamente reconocidos, como el ajolote o el Día de Muertos. Son elementos que forman parte de la identidad nacional y que hoy acompañan la narrativa oficial de un país que busca mostrarse al mundo. Sin embargo, esa imagen convive con una realidad marcada por problemas estructurales que permanecen abiertos.
Durante los últimos años, distintos gobiernos emanados de la llamada Cuarta Transformación prometieron atender demandas históricas: esclarecer el caso Ayotzinapa, responder a los reclamos de las madres buscadoras, revisar las afectaciones derivadas de la reforma del ISSSTE de 2007 y fortalecer el apoyo a la educación pública.
A casi ocho años del inicio de ese proyecto político, muchas de esas demandas siguen presentes en el espacio público. Las movilizaciones continúan, las familias mantienen la búsqueda de sus desaparecidos y diversos sectores sociales sostienen que las respuestas institucionales han sido insuficientes.
El Mundial ofrece una oportunidad para mostrar al país ante millones de espectadores. Sin embargo, también abre una pregunta inevitable: ¿cómo convive la celebración de un evento global con las deudas sociales que siguen sin resolverse?
Entre la fiesta futbolística y las demandas de justicia, México vuelve a exhibir dos realidades que coexisten en el mismo momento y en el mismo territorio.








