Por Jorge Yeicatl / @desconocido_tour / Fotos de Denisse Ureña /@denisseure_
Caminar por Ciudad Universitaria, el Zócalo o la Alameda Central de la Ciudad de México ya es una tradición para muchos. Pero hay algo que hace ese recorrido aún más especial: ponerse los audífonos, sacar el teléfono y dejar que la música marque el paso. Entonces suena una voz que, después de 39 años, sigue tan vigente como la primera vez que se escuchó: “Y vienes desde allá donde no sale el sol, donde no hay calor”.
Hablamos de Saúl Hernández. A esa voz se suma el pulso inconfundible de la batería de Alfonso André, una combinación que ha acompañado a generaciones enteras. Juntos dan vida a Caifanes, una banda que ha sabido retratar, como pocas, la esencia, las contradicciones y la energía de vivir en la Ciudad de México.
El pasado 11 de julio, Caifanes volvió a hacer historia al presentarse en el Estadio GNP Seguros, uno de los escenarios más importantes del país. El concierto representó un nuevo capítulo en la trayectoria de la agrupación, que continúa convocando a miles de seguidores de distintas generaciones.
La presentación llegó después de una serie de conciertos memorables en la capital. Previamente, la banda había ofrecido un espectáculo en formato 360° en el Palacio de los Deportes y también conquistó el Auditorio Nacional, confirmando que su conexión con el público permanece intacta casi cuatro décadas después de su nacimiento.
A las 21:10 horas, Caifanes apareció sobre el escenario del Estadio GNP Seguros. La banda encabezada por Saúl Hernández rompió el silencio con la frase ¡Y sí, sí!, desatando la euforia de los más de 60 mil asistentes, para enseguida dar paso a «Aquí no es así», un tema que, de manera inesperada, adquirió un nuevo significado en medio del ambiente mundialista que vive el país como una de las sedes de la Copa del Mundo 2026, organizada por México, Canadá y Estados Unidos.
Durante los días previos al concierto, la canción se volvió tendencia entre los aficionados al fútbol, quienes adaptaron parte de su letra en redes sociales tras la eliminación de la Selección Mexicana frente a Inglaterra. El verso «donde no sale el sol» fue retomado por los seguidores para hacer referencia, en tono de metáfora, al país europeo. Así, cuando sonaron los primeros acordes de «Aquí no es así», el Estadio GNP no solo estalló por el regreso de Caifanes, sino también por el contexto que había convertido al tema en parte de la conversación futbolera del momento.
A lo largo del concierto, la agrupación encabezada por Saúl Hernández interpretó un amplio repertorio que incluyó «Para que no digas», «Debajo de tu piel», «Miedo», «Aviéntame», «Miércoles», «Viaje Astral», «Antes de que nos olviden», «Nada», «Los dioses ocultos», «Y caíste», «Dime de un amor», «Gatos (Peter Gunn)», «Ojo de venado», «Cuéntame», «Mátenme porque me muero», «Nubes», «Viento» y «Afuera», canciones que fueron coreadas por los asistentes.
La sorpresa de la noche llegó cuando Saúl Hernández llamó al escenario a tres jóvenes que representan el presente y el futuro de Caifanes. Zoey Hernández tomó el micrófono, mientras Diego Herrera, hijo del saxofonista Mariano Herrera, se hizo cargo de la guitarra, y Julián André, hijo del baterista Alfonso André, ocupó la batería. Juntos interpretaron «No dejes que», en un momento que trascendió lo musical para convertirse en un encuentro entre generaciones.
Para cerrar la velada, la banda regresó al escenario con «Ayer me dijo un ave», «Nos vamos juntos», «Te lo pido por favor», «La célula que explota» y «La negra Tomasa», temas que mantuvieron la energía del público hasta el final del concierto.
Con esta presentación, Caifanes reafirmó la vigencia de su propuesta musical y el vínculo que mantiene con distintas generaciones de seguidores. El concierto no solo reunió algunos de los temas más representativos de su carrera, sino que también dejó ver cómo su historia continúa escribiéndose.




