Por Denisse Ureña / @denisseure_
La noche del pasado sábado 21 de febrero de 2026, la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos Todos los Derechos para Todas y Todos y Todes (Red TDT) convocó una velada para recordar a las defensoras y defensores de DDHH en México, víctimas del asedio derivado de la violencia institucional.
Bajo la sombra del Monumento a la Revolución en la Ciudad de México, las luces de memoria y denuncia se encendieron en un acto que evocó los reportes de desapariciones, asesinatos y la violencia sistémica ejercida contra mujeres, madres buscadoras, periodistas y defensores que dedican su vida a evidenciar la indiferencia del Estado; actores que enfrentan peligros constantes, pero también mantienen viva la memoria y la esperanza de un país más justo.
Ante la presencia de activistas y organizaciones de derechos humanos, los discursos mantuvieron el fuego vivo de la exigencia hacia los mecanismos de protección y las garantías de no repetición frente al silenciamiento impuesto por la violencia.
En un contexto marcado por la impunidad, tan solo, más de 300 defensoras y defensores fueron asesinados en los últimos años; y en último, 40 víctimas eran defensoras y defensores de derechos humanos -de las cuales 12 eran personas buscadoras-, según el reporte de la Red TDT.
“¿Quién defiende a quienes nos defienden?”, pronunciaron.
El acto de protesta fue un grito nocturno, en el que la lucha por la verdad se hizo visible en el espacio de la colectividad. Un tributo para quienes defendieron la tierra, el agua y la libertad.
Entre velas encendidas, retratos de una herida y flores coloridas, se reforzó el carácter simbólico de la resistencia colectiva para enunciar el llamado urgente de una causa que no se olvida; donde cada historia y rostro merece su lugar, y quien defiende derechos no puede esperar.




