Por Óscar Alarcón (@metaoscar)
En un medio literario cada día más feroz, se agradece que una autora como Aniela Rodríguez haya preparado una antología con voces de autoras que comienzan su trayectoria en el mundo de las letras mexicanas. Un contexto en el que se pelea cada vez más por un espacio, criticado por los premios nacionales de cuento más recientes y con una dificultad cada vez mayor para encontrar una editorial que quiera publicar escritoras emergentes, que sí las hay, pero pareciera ser que el primer requisito es que haya cuatachismo.
Hasta mi boca, un grito reúne a once autoras que nos presentan igual número de textos con características narrativas disímbolas, pero con una característica en común: escriben cuento en estado puro, es decir, hay mucha furia en sus letras que, para este libro, se traduce en calidad literaria.
Y cada cuento contiene un mini prólogo de once escritoras consagradas:
A “Bancos de niebla” de Victoria Carreón P. la antecede el texto de Laura Baeza; a “El tiempo de las muelas” de Maitane Aguirre Gutiérrez, Brenda Lozano; a “Miradas reptiles” de Itzel Romi, Elisa de Gortari; “Aquí no es lugar para la suerte” de Mariana Riestra, Marxitania Ortega; a “El buscaminas” de Gabriela Robles, Didí Gutiérrez; “Reina de la primavera” de Irasema Corpus, Ximena Santaolalla; a “Este verano, tú y yo podríamos tener el cuerpo perfecto” de Mena Cajica-Solís, Lola Ancira; a “Familia, ¡a la mesa!” de Daniela Cifuentes, Bibiana Camacho; a “La tercera Nereida que rodea el mar” de Montserrat Báez Jiménez, Liliana Pedroza; a “Pan para las penas” de Ana Jácome, Alma Mancilla; a “Omisión” de Clara Christiane, Sabina Orozco.
En el libro, publicado en este 2026 por la Editorial Gato Blanco, encontraremos temas que van desde la antropofagia hasta la reinterpretación de los mitos fundacionales, atravesando por la búsqueda implacable del amor de nuestra vida a través de las redes sociales sin que se llegue a consumar el encuentro en persona. Estafa completa.
La muerte, los celos, la aceptación familiar se hacen presentes en los relatos que integran estos cuentos. Estos temas nos mueven a reflexionar si las mujeres en nuestro país alguna vez han padecido algo similar que las protagonistas de las historias.
Estamos frente a una antología que plantea qué es ser mujer en México, pero sin los artilugios de la grandilocuencia. La vida cotidiana tiene sus propios tráfagos por los que atraviesan cada una de sus personajes: enamorarse y continuar con la vida a pesar de tener el corazón roto; preparar pan para continuar con la tradición familiar y al mismo tiempo romper con las sentencias que nuestras abuelas nos han achacado; los apodos que nos ponen en la escuela y que se convierten casi en nuestra segunda piel… Todo aquello que nos es común a una colectividad y que, por una serie de sucesos, entenderemos a la perfección.
Hasta mi boca, un grito. Antología de autoras es un acierto: la literatura no se trata de géneros cuando de la calidad de la pluma se trata, pero sí es una búsqueda de las voces que en el futuro harán resonar los temas que nos acongojan. Las voces de las mujeres son necesarias en un momento en el que los mitos, las historias que nos construyeron están reconfigurándose.
Esta antología es narrativa en estado puro.
Hasta mi boca, un grito. Antología de autoras. Selección de Aniela Rodríguez. Editorial Gato Blanco, 2026. 151 páginas.
