Mau y Mendoza: “Ojalá y la música se libere de las presiones de la mercadotecnia”

Mau y Mendoza es una banda originaria del Estado de México, integrada por el compositor y cantante Mauricio «Mau» Mendoza, además de Emmanuel Martínez y Cassandra Dávila. Recién publicaron su nuevo disco (A)MAR, ya disponible en plataformas y con ese pretexto, nos sentamos a conversar.

Existe una relación entre el mar y el amor en este disco, ¿no es así?

Encontramos la inspiración como que sí la encontramos en varios puntos y sí, terminó yendo hacia el mar, pero una de las inspiraciones más profundas fue que queríamos contar con un espacio propio, un estudio creativo en el que cada rincón pudiera conducirnos hacia el proceso creativo. Así, construimos un estudio que se llama Good Good Bueno. 

¿Y cómo ha sido disfrutar de ese espacio?

Nos imaginábamos encerrados ahí para poder hacer canciones y hablar del amor. De todas las emociones que existen, de lo más bonito a lo más oscuro. Así nos dimos cuenta de que en cada letra se repetía la palabra mar; o era la orilla del mar u observar el mar. Todas desembocaban en esa metáfora.

La interacción de las voces femeninas con las masculinas, me hace pensar que se quería proyectar una dinámica de pareja en las canciones, ¿es así?

Me encanta ese contraste, porque mi voz no es una voz perfecta. Es una voz muy imperfecta y eso me gusta, es una voz desenfadada y un poco punk. Por eso se complemente con las voces de mujeres. Las escuchaba en otras canciones y no me iba a quedar con las ganas de llevarlo a la realidad con mi música.

¿Qué hay dentro de Good Good Bueno que lo hace suyo y que se puede apreciar en este disco?

Es un sitio muy creativo al que llegaron varios amigos de visita y con ellos hablamos de música. Empecé a hacer una colección muy grande de vinilos, compré tornamesas y pasamos muchas horas escuchando álbumes de principio a fin. El estudio sirvió para encerrarnos, aislarnos y conectar con nosotros mismos. También decidimos hacer un podcast.

¿Me puedes compartir algunos discos que se escucharon durante esas sesiones?

Sí, escuchamos, por ejemplo, mucho Jazz. Hubo discos de John Coltrane, el A Love Supreme y el Kind of Blue, de Miles Davis. Hay uno que nos gusta mucho, el homónimo de Cigarettes After Sex, el de portada negra. Soy muy ansioso, muy nervioso y cuando lo escucho realmente me calma. Es como una inyección de pasiflora para mí.

Me llama mucho la atención que hicieran sesiones de escuchas de discos de principio a fin, precisamente porque ustedes hacen un disco que en teoría debería ser escuchado de principio a fin, pero cada vez es menos recurrente esta práctica.

Sí, es un poco traumático para el artista, porque siempre hay que pensar en acortar tus ideas o ir muy al grano. Y digo, no está mal porque a veces sí se necesita cno darle tanta vuelta a una idea. Pero también hay ocasiones en las que prefieres profundizar en un intro, un verso o un outro, ahí sí resulta frustrante esta tendencia de no escuchar las cosas completas. Dentro de todo, pertenecemos a esta generación que trabaja con inteligencia artificial, redes sociales y todo eso. Lo tenemos implícito, pero tampoco quisimos clavarnos. Ojalá poco a poco la música encuentre la forma de ser más expresiva otra vez y sin tanta limitación impuesta por  la mercadotecnia.