Dos poemas de Ayari Lüders*

Voy a encontrarte

Construyo una barca para rescatarte
de mi olvido miserable que te eclipsa.

Seré Dante y Orfeo en la balsa:
ciega de pena y cordura te busco
en el aliento de una frase inacabada.

Vendré a este libro a navegar en tu recuerdo
culpando a mi oronda barca torpe.

Seré Eros, y alada, visitaré mi infierno
para escatarte abrazándome a tu nombre
porque fue tu nombre lo que me dio respiro.

Voy a encontrarte una noche sin cielo,
Caronte me acercará a la costa
donde abadoné tus ojos de enero,
del fin de invierno, de nostalgia de frío.

Voy a traerte a mis días y a los tuyos
con tus odiados versos
y mi inspiración itinerante.

Quisiera encontrarte, y sin hacerlo,
espero a que tú encuentres
mis palabras desgastadas
que son mi barca.


A veces…

A veces simplemente
se atraviesa la vida como un rayo
que deslumbra y ensordece
hasta confundir todo sentido.
A veces es un espejo que azota
hasta romperse en mil astillas.
A veces hay que ver al cielo
y retarlo mientras nos llueve.
A veces hay que inventar que somos fuertes
y creerlo sobre todas las cosas.
A veces hay que recordar
que toda decisión tomada
es el sumario de una vida
de errores y aciertos,
de certezas y temores.
A veces hay que saberse cansada
y respirar mirando el horizonte improvisado.
A veces simplemente
hay que seguir
porque no hay otra forma
pero esas veces, también,
hay que mirarse lo de adentro
y confiar en que estamos
en buenas manos.

*Del libro Mujer de Tierra, México: editorial Ultramarina, 2018.