«Promptear es sólo el inicio»

Saber escribir un buen prompt dejó de ser una ventaja competitiva. Es la parte básica de una transformación mucho mayor: integrar inteligencia artificial en los procesos de una empresa y convertirla en resultados medibles.

El cambio ya comenzó. El Foro Económico Mundial reporta que 86% de los empleadores espera que la inteligencia artificial transforme sus negocios antes de 2030. Sin embargo, existe una distancia importante entre utilizarla y generar valor: aunque 62% de las organizaciones ya experimenta con agentes, casi dos terceras partes todavía no ha logrado escalar la IA a nivel empresarial.

“Promptear es aprender a conversar con la tecnología. El verdadero desafío es entender un proceso, identificar sus fricciones y construir una estructura donde la inteligencia artificial pueda trabajar bajo el criterio, las reglas y los objetivos de una organización”, afirma Vieri Figallo, fundador y CEO de Figallo Agency.

Vieri Figallo, fundador y CEO de Figallo Agency.

Para Figallo, la oportunidad no consiste en vender agentes como una moda ni en agregar las siglas IA a cualquier servicio. El valor aparece cuando la tecnología reduce carga operativa, conecta información, detecta desviaciones y ayuda a tomar mejores decisiones.

Por ello, la agencia comenzó a aplicar inteligencia artificial dentro de su propia operación para resolver problemas concretos en áreas como finanzas, gestión legal, administración de proyectos y seguimiento comercial.

“No estamos desarrollando tecnología desde una presentación. Primero nos convertimos en nuestros propios clientes: identificamos una fricción, construimos una solución, la probamos dentro de la operación y le incorporamos nuestro criterio y estructura. Así nacieron proyectos que hoy estamos institucionalizando: una plataforma de inteligencia financiera para controlar rentabilidad, flujo y operación por proyecto, y una solución legal que analiza contratos y ayuda a detectar riesgos. El siguiente paso es transformar estas herramientas internas en productos SaaS que puedan resolver las mismas fricciones en otras empresas”, explica Figallo.

Esta visión representa una evolución natural del posicionamiento de Figallo Agency. La firma utiliza creatividad estratégica y relaciones públicas para construir infraestructura comercial, propiedad intelectual, datos, reputación y nuevas oportunidades de mercado. Su principio es claro: cuando termina la pauta, deben comenzar los activos de la empresa.

“La inteligencia artificial predice el promedio, optimiza lo existente y acelera la ejecución. Pero encontrar los puntos ciegos de una industria, conectar ideas que nunca habían convivido o replantear el modelo de negocio sigue requiriendo criterio. Ahí es donde entra la creatividad estratégica”, señala Figallo.

La nueva etapa de la inteligencia artificial no estará definida solamente por grandes plataformas tecnológicas. También abrirá oportunidades para firmas capaces de comprender una operación, automatizar procesos específicos y convertir soluciones internas en productos comercializables. De acuerdo con el Foro Económico Mundial, la mitad de los empleadores considera reorientar sus negocios hacia nuevas oportunidades derivadas de la IA.

Para las agencias, esta transformación también implica ampliar su papel. Ya no basta con generar campañas, contenidos o anuncios que desaparecen al terminar el presupuesto. La creatividad puede utilizarse para diseñar productos, sistemas, fuentes de información y nuevas unidades de negocio que permanezcan dentro de las empresas.

“Después de 18 años en la industria, es momento de pensar en empresas, no solamente en anuncios. Una gran idea ya no debe limitarse a comunicar mejor un producto; también puede convertirse en el producto, en un proceso propio o en una nueva fuente de ingresos”, afirma Figallo.

La inteligencia artificial será accesible para prácticamente todos. La diferencia estará entre quienes únicamente la consuman y quienes sean capaces de convertirla en propiedad intelectual, procesos y compañías.

“Estamos entrando en una época extraordinaria de nuevas oportunidades. La pregunta ya no es si vas a utilizar inteligencia artificial. La pregunta es: ¿de qué lado de la tecnología quieres estar?”.