“Todo ruido escuchado prolongadamente se convierte en una voz”.
Victor Hugo.
Por Rafael Tonatiuh
Sábado 16 de mayo del 2026 / 5º Maratón de Música Contemporánea / Centro Nacional de las Artes, Auditorio Blas Galindo / entrada libre/ 10:00 AM a 9:00 PM.
127 músicos, entre solistas, ensambles, x grabaciones electrónicas. Me lo chuté todito, sin hacer ni un receso para comer, igual que los organizadores: El maestro flautista Alejandro Escuer (director artístico) y el Doctor René Roquet (productor general).
Una Inteligencia Artificial podría proporcionarles una acertadísima definición de Música Contemporánea, por lo pronto, yo les ofrezco la mía propia:
Música de Conservatorio que no suena a la clásica música clásica.
1972/ Xalapa, Veracruz. Frente al Estadio se erguía la impactante Torre Cinética (obra del arquitecto Marcelo Morandin y el ingeniero Armando Fox). Descomunal antena modular semejante a la columna vertebral de un dinosaurio, con vértebras móviles, bocinas, antenas parabólicas y foquitos.
Yo tenía ocho años y, fundido entre una multitud de asombrados provincianos, cada fin de semana nos maravillaba esa estructura metálica que, a determinada hora nocturna, se prendía y ponía en movimiento, girando sus piezas, encendiendo sus foquitos, haciendo sonar, a gran volumen, los ruidos urbanos grabados durante la semana, robóticamente mezclados.
Así descubrí que el sonido puede ser un juguete.
Instrumentos de vuelo. Noemí Rascón Badmoiselle. (México, 2025).
La compositora e interprete utiliza su propia experiencia en la aviación con la música electrónica, para convertir los sonidos y procesos del entorno técnico (habitualmente invisibles para el pasajero) en materia musical.
Ataviada como sobrecargo dark, realiza un showcase de experimentación vocal, simulando atmósferas de vuelo, transiciones, turbulencias.
La interpretación de la Música Contemporánea tiene algo de clown: “¡Así NO se toca! ¡Las boquillas de los instrumentos de viento NO son silbatos! ¡Las cuerdas del piano NO son un arpa! ¡Las guitarras NO son percusiones! ¡Los electrodomésticos NO son instrumentos musicales”!
Nocturne Mátyás Wettl. (Hungría, 2015)
Interpreta Fourtissimo Percussion Ensemble.
Obra musical y visual, construida en la oscuridad, a partir de 16 apagadores de luz y 16 lámparas de buró. Los clics, organizados, llevan un ritmo musical y se genera una coreografía luminosa. Por momentos, los tics se asemejan al sonido de un baile de tap con bailarines invisibles.
Música en vivo es acción/ Materializar el sonido/ Magia/ Espectáculo, sobre todo si se presentan acciones inusuales, tipo shock rock, como The Plasmatics, que cortaban las guitarras con sierras eléctricas, ametrallaban la escenografía y estallaban automóviles.
La música contemporánea tiene afinidades con algun@s artistas de rock y jazz:
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The Beatles (Revolution 9), Yoko Ono, Frank Zappa, Captain Beefheart, Anthony Braxton, Pink Floyd, Magma, Gong, Miles Davis, King Krimson, Robert Fripp, Brian Eno, Laurie Anderson, La Banda Elástica, Mr. Bungle, Diamanda Galás, Einstürzende Neubaten, Nine Inch Nails, Kanye West, etc.
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1982/ A los 18 años me inscribí a la Escuela Libre de Música (que estaba por el metro Sevilla) con la intención de aprender a leer partituras (cosa que nunca logré, ni aprender inglés).
El maestro era un culero que te decía (si no atinabas a reconocer una nota que tocaba en el piano): “¿Ya te dijeron que Ciencias de la Comunicación es la carrera del futuro?”
Three Beats for beats box flute Greg Patillo. (1977. Estados Unidos).
Interpreta Leonardo Bejarano.
Showpiece que explora técnicas extendidas para recrear los sonidos y la energía de un tren en movimiento.
Al finalizar la pieza, le comento a Alejandro Escuer (flautista, organizador del evento): “Eso es un boogie, pero con flauta”. Alejandro se rio.
“Mi instrumento no es la flauta, es el viento”, dice Alejandro Escuer, como preámbulo a su presentación, agregando: “en una creencia japonesa milenaria, se dice que la flauta es el instrumento para comunicarse con los muertos”. Luego interpreta Kaze, inspirada en ese mito.
Le corps á Corps. Georges Arpeghis (Grecia, 1945).
Interpreta Isaac Hernández.
Obra para tombak (un tambor) y voz, que construye un melodrama psicológico alrededor de una persecución. Mientras toca, el percusionista masculla un idioma parecido al japonés, con solamente dos sílabas y, de vez en cuando, detiene su interpretación para mirar a sus espaldas, angustiado, cerciorándose de que nadie lo persigue.
La expresión facial de los solistas es conmovedora. Pareciera que la partitura es un cuento que vuelven a leer y aún les impresiona.
Aún. Diego Sánchez-Villa (México, 1994). Interpreta Colectivo Nexos.
Parados junto a un órgano eléctrico, se colocan cinco músicos (aunque la pieza puede admitir más). Uno a uno, lentamente, se van uniendo sobre el teclado, tocando acordes prolongados (como si el organista de una iglesia, borracho, se quedara dormido sobre el teclado), mientras un ingeniero de audio satura el volumen; lentamente se van retirando, agotados.
Ver una interpretación musical (frente a músicos de carne y hueso), es como ver una pintura original en exhibición.
Escuchar música electrónica, con un buen sistema de sonido (sin músicos de carne y hueso presenciales), es como ver una pintura, pero mental.
Universos paralelos. Compositor e interprete: Antonio Russek (México, 2022).
Obra acusmática multicanal que utiliza grabaciones de campo y objetos sonoros transformados electrónicamente, para crear un entorno inmersivo. Presentado originalmente en formato de 22.2 canales, lo escuchamos en una versión reducida para 8 canales.
No hay ejecutante en escena. Nos recomiendan “cerrar los ojos y dejarse llevar”. Es como si me quedara dormido viendo una película de ciencia ficción dentro de una sala cinematográfica con audio tridimensional Dolby Atmos.
Anuncian que es cumpleaños de Eduardo Soto Millán, un señor mayor que recibe una ovación. Me le acerco y lo felicito; supongo que es compositor (pues no lo vi en el escenario) y le hago una
ENTREVISTA
– ¿Usted es compositor?
– Todavía.
– Disculpe que lo interrogue, pero es que no suelo hablar con compositores.
– Yo tampoco.
– ¿Considera a algún compositor en específico, que iniciara la música contemporánea?
– John Cage/
29 de agosto de 1952/ Woodstock, Nueva York/ Estreno de la obra 4’33”, por el pianista David Tudor/ En la partitura solo está escrita una palabra: Tacet (“él calla”, en latín). El pianista abre la tapa del teclado, y, después de transcurrir 4 minutos, 33 segundos, la cierra; enseguida se levanta y agradece los aplausos/
En 1962 John Cage escribió 4’33” No. 2. Con una sola indicación en la partitura: “En una situación con máxima amplificación, interprete una acción disciplinada”.
Al terminar el maratón me como un pan con Nescafé en un carrito, afuera del metro General Anaya. No había probado bocado desde las ocho de la mañana.
En el vagón de metro me alegra ver a un grupo de jóvenes, con sus instrumentos musicales guardados en sus estuches, comentando animadamente sus impresiones del Maratón. Qué bueno que no se dedicaron a las Ciencias de la Comunicación, la carrera del futuro.







