Say Ocean: «Hacer comunidad es el nuevo punk»

Por Arturo J. Flores

Platiqué con Dan y Piña, de Say Ocean, el concierto que el grupo de Guadalajara ofrecerá el 30 de mayo en el Fuck Off Room, un concierto en el que sólo sonarán rarezas, pero se quedarán guardadas para la posteridad.

Uno siempre quiere saber cuáles son las expectativas antes de un show. Pero llega el momento en que das tantos, que a lo mejor todos son iguales. ¿Cómo lo percibes tú?

Piña: Este show que haremos el 30 de mayo en el Fuck Off Room se llama Justicia para los Deep Cuts, y es exactamente eso: hacer un viaje distinto al de todos los shows. Serán canciones que nunca tocamos en vivo. Es más, hay algunas que nunca se han tocado en la historia porque fueron ensambladas en el estudio y ni siquiera las hemos tocado en la sala de ensayo.

Hoy tenemos un catálogo de unas 40 rolas. Con los años hemos tenido que ir sentando en la banca a algunos de nuestros mejores muchachos. Ahora es el momento de darles chance de brillar.

Hace poco fue el concierto de A.N.I.M.A.L. en el Fuck Off Room y Andrés decía eso de una de sus canciones: “Esta canción no tiene video, no fue sencillo, nunca sonó en MTV y, sin embargo, a la gente le fascina y no me perdonan que no la toque en vivo”. Eso me lleva a preguntarte: a pesar de los algoritmos, ¿todavía consideras que existe algo mágico que hace que la gente conecte con la música?

Piña: Nosotros también somos nuestra propia disquera, tenemos nuestro sello, que se llama Say Ocean Records. Así que, a la hora en que hacemos los movimientos de marketing y seleccionamos sencillos, lo hacemos también de manera personal. Lo que a nosotros nos gusta, sentimos que conectará con nuestra audiencia.

Y ahora que han estado volviendo a montar esas viejas canciones, ¿cuál ha sido la sensación en el cuarto de ensayo?

Piña: Súper nostálgico, güey. O sea, me dan unos flashes. Aparte, como que se ejercita la memoria muscular. Hay muchas rolas que teníamos seis o siete años sin tocar. Algunas que escribimos y ensamblamos en el estudio yo nunca ni siquiera las había tocado en guitarra. Hay una que se llama Siempre mal, que me encanta el riff. Hace un par de semanas fui con el Dan: “Güey, necesito que me enseñes esta”.

Literalmente y figurativamente somos otra banda. Tenemos dos integrantes nuevos, pero me encanta poder voltear y ver cómo ha envejecido con mucha dignidad nuestro catálogo y que no me sienta ridículo a mis 34 años tocando canciones que escribimos a los 23.

Nosotros, como audiencia, asociamos la música a ciertos pasajes de nuestra vida. Pero ustedes, como compositores de esas mismas canciones, ¿con qué las asocian?

Dan: Todos nuestros álbumes los hemos escrito en etapas de nuestra vida y nuestras letras intentamos que sean de vivencias propias y que compartimos con muchas otras personas, ¿no? Que, al final, de eso se trata la conexión en la música y en las letras. Entonces, a mí me da mucho gusto escuchar canciones de hace 11 años que hablaban de seguir tus sueños y alcanzar metas, y que en la siguiente etapa de Say Ocean se trate de: «Mira, ya estamos por acá y lo estamos logrando».

Muchas bandas, no solamente de punk o de metal, bandas de rock en general, al principio tienen como mucha calle y esa calle se refleja en las canciones. Pero, a medida que triunfan, esa calle se va diluyendo.

Dan: Sí, es cierto. La verdad es que lo que les podemos recomendar a los que nos comentan eso es que para eso están los primeros discos. Yo ya no puedo seguir escribiendo eso porque ya no estoy en esa etapa. Si lo hiciera sin sentirlo, sonaría mal, sonaría plástico, sonaría a algo que hice sin sentimiento.

Piña: Está bien chila la pregunta. También soy partidario de que existe un punch, unos dientes, un filo en los colmillos que solamente te da la edad, güey. Lo platiqué con un camarada escuchando los primeros discos de Insite. Esos vatos siguieron una trayectoria y, por mucho que los últimos materiales sean más pesados, a manera de universo sonoro se sienten unos huevos cuando tienes 18 o 19 años, estás enojado con todo el mundo y toda tu vida depende de si tu demo le gusta o no a la gente, güey. Es un hambre que se va perdiendo con los años porque la reemplaza otra clase de experiencia.

Hay que abrazar este cambio y decir, como en una frase del disco Perfectas condiciones que dice: «Crecer es de lo más normal».

Estoy viendo que, por ejemplo, Amnesia tiene 3 millones de escuchas en Spotify. Antes se quería estar en una banda de rock para no estudiar matemáticas y ahora resulta que las matemáticas rigen el mundo de la música.

Piña: Esos números al final representan a un chingo de gente a la que le ha interesado el proyecto. Conectaron con canciones que un día escribí en mi cuarto y un día se convirtieron en himnos. ¡Eso es increíble!

¿El show se grabará?

Piña: Sí, vamos a grabar el show completo en video y en audio. Es la primera vez que lo hacemos. Vamos a ser como 350 en un lugar en donde caben 350, dándolo todo. Me encanta el Fuck Off Room porque te permite estar muy cerca de la gente.

En una palabra, porque todo el tiempo leo que el reggaetón es el nuevo punk, que la tecnología es el nuevo punk, hasta la salud mental es el nuevo punk. Para ustedes, ¿qué sería el nuevo punk?

Piña y Dan: La comunidad.